ALEMANIA,  MONUMENTO,  MUSEO

Ruta de 5 días en Berlín, la ciudad maltratada por la Historia

No puedo evitar sentir algo extraño recorriendo mi cuerpo al escribir este diario sobre Berlín. Se trata de una especie de escalofrío que tapona los sentidos y comprime el alma, un grito mudo que paraliza y acongoja. No imaginaba que pudiera volver a sentirlo a toro pasado, pero así de intenso fue mi encuentro con la Historia en la capital alemana. O mejor dicho, mis encuentros. En Europa existen muchas ciudades en las que la tragedia ha grabado una marca en sus tejidos urbanos, pero ninguna ha sido tan profundamente maltratada por la historia como Berlín (pensemos que solo durante el siglo XX la ciudad fue devastada y vuelta a reconstruir en 5 ocasiones). Berlín vio morir un imperio, vivió una revolución, acogió el cuartel general de los nazis, fue reducida a escombros durante la Segunda Guerra Mundial y fue dividida en dos con la construcción del Muro. Y después de todo eso, cuando por fin parecía que el “ensañamiento” había concluido con la reunificación, en 2016 le tocó sufrir un nuevo golpe con el atentado terrorista perpetrado en un mercado navideño justo delante de la Kaiser Wilhelm Kirche.

¿Se ha recuperado Berlín de semejante terquedad por parte de la historia? ¿Ha resurgido de sus cenizas, como he podido leer en muchos lugares, cual Ave Fénix? Yo esperaba que sí, pero lo cierto es que lo que me encontré allí dista mucho de una recuperación completa. Sus habitantes así lo intentan y sus gobernantes así lo desean, pero creo que algunas cicatrices aún siguen abiertas. Por esa razón me horroricé enormemente al ver cómo esa nueva cultura que llaman del postureo (y que yo llamaría sin tapujos cultura de la desconsideración por los monumentos históricos) ha invadido los símbolos berlineses banalizando el sufrimiento que otros experimentaron y glorificando la ignorancia sin ningún tipo de pudor.

No podía existir un mejor escenario para un viaje que nos debíamos desde hacía mucho tiempo mis padres y yo. Personalmente soy de los que piensa que esta clase de cosas hay que hacerlas cuando aún se está a tiempo y no cuando ya es tarde para lamentarlo. Disfrutar con ellos en Berlín de nuestra gran pasión (la que ellos se han encargado de inculcarnos a mí y a mí hermana desde pequeñitos) ha sido una de las mejores experiencias que he vivido en los últimos años. Ver cómo mi madre cumplía uno de sus sueños, el de admirar el busto de Nefertiti en el Neues Museum, fue una sensación indescriptible. Disfrutar de una buena conversación entre padre e hijo mientras paseábamos por la noche berlinesa, eso sí que no tiene precio. Por este viaje y por los que aún vendrán, este relato está dedicado a vosotros, papás.

¿Estás preparado para un intenso viaje? ¡Ven a vivir la historia con nosotros!

 

Alojamiento

De todos los apartamentos que busqué para este viaje, el Flower’s Boardinghouse Mitte fue el que más me convenció por relación calidad-precio y por ubicación, ya que se encuentra en una zona tranquila pero con muchas tiendas y restaurantes, muy cerca de dos líneas de metro que conectan directamente con aquellos lugares que queríamos visitar, Weinmeisterstraße (línea U8) y Rosa-Luxemburg Platz (línea U2). Además era el único alojamiento que ofrecía un croissant recién horneado y un buen café por la mañana, detalle que agradecíamos profundamente al comenzar la jornada. Limpia y lo suficientemente amplia, nuestra habitación contaba además con una pequeña cocina equipada con todo lo necesario. Si vienes a Berlín, ¡es todo un acierto!

Apartamentos Flower’s Boardinghouse Mitte
Apartamentos Flower’s Boardinghouse Mitte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *