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Los Millares, respirar la prehistoria

Tan solo 28 km separan Almería del pequeño municipio de Santa Fe de Mondújar, a las afueras del cual se encuentra el yacimiento arqueológico de Los Millares, considerado con toda justicia desde que fuera descubierto en 1891 durante la construcción de la vía férrea Almería-Linares y excavado por el ingeniero belga Luís Siret como uno de los enclaves más importantes de la Edad del Cobre peninsular, no solo de nuestro país, sino de toda Europa.

Ya sabéis que me gustan más los yacimientos que a un tonto un lápiz y visitar este lugar era uno de mis sueños viajeros desde hacía tiempo, sobretodo teniendo en cuenta lo relativamente cerca que se encuentra de nuestra casa. Por eso no dudé en acercarme durante la escapada que hice con mis padres a la ciudad de Almería a principios de este año. ¿Estáis tan deseosos como yo de comenzar a explorarlo? ¡Pues vamos allá!

¿Qué es el yacimiento de Los Millares y por qué es tan importante?

Declarado Bien de Interés Cultural, Los Millares es un enclave arqueológico de un poblado prehistórico que fue ocupado entre el 3100 a. C. y el 2200 a. C., en plena Edad del Cobre peninsular, y en el que podrían haber habitado, según algunas estimaciones, hasta 1.500 personas. Por su monumentalidad y complejidad a todos los niveles, este poblado fue el más destacado de todos los que se desarrollaron en la zona de la Andalucía oriental y el Levante español, razón por la cual dio nombre a la cultura de Los Millares, uno de los grandes focos culturales que existieron en la Península Ibérica durante el III milenio a.C.

Los Millares se encuentra ubicado sobre una árida meseta en forma de espolón que forma el río Andarax y la rambla de Huéchar. Diversos estudios han demostrado que el medio ambiente del Sureste español de aquellos tiempos estaba lejos de ser tan árido como en la actualidad. De hecho, se sabe que imperaba la vegetación, que garantizaba la conservación de la humedad y la explotación de determinados recursos agrícolas sin la necesidad de recurrir al regadío. Se sabe, además, que el caudal de agua del río Andarax era, a diferencia de hoy día, abundante y constante durante todo el año, y que existía una variada fauna que aseguraba la caza y la ganadería. Todas estas condiciones favorecieron la subsistencia y el desarrollo del poblado durante aproximadamente 1.000 años.

Reconstrucción virtual del poblado de Los Millares durante el Cobre Pleno (ilustración de la Guía del yacimiento arqueológico Los Millares)

El yacimiento ocupa una extensión total de unas 19 hectáreas, 13 de las cuales pertenecen a la necrópolis megalítica formada por más de 80 tumbas documentadas, y el resto al poblado propiamente dicho, cerrado por cuatro líneas concéntricas de muralla. Completando el asentamiento, 13 fortines se encuentran instalados en las montañas próximas, de los cuales solo se han excavado 6. Y es que aún queda mucho por descubrir en Los Millares, en la actualidad se sigue trabajando sin descanso a la espera de nuevos hallazgos.

Desde que fuera descubierto a finales del siglo XIX, Los Millares ha sido objeto de diversas excavaciones que han ido revelando la existencia de todo tipo de vestigios, cerámicas, armas, ajuares o herramientas, entre otros. Esto ha resultado clave para el estudio y la comprensión del modo de vida de este poblado durante la Edad del Cobre.

Visitar Los Millares: un viaje a la prehistoria

Si bien el acceso al yacimiento es gratuito y libre, se recomienda comenzar la visita en el Centro de Recepción de Visitantes, acondicionado en una antigua venta. Allí obtendréis información sobre el enclave arqueológico y el recorrido turístico a seguir. Además, podréis visualizar un audiovisual que reconstruye virtualmente las ruinas que veremos a continuación para que os hagáis una idea de cómo era hace 5.000 años.

La necrópolis

La primera zona del yacimiento a la que llegaréis será la necrópolis, situada extramuros, donde se visitan varios grupos de tumbas situadas a ambos lados del camino.

Ruinas de un tholos perteneciente a la necrópolis de Los Millares, del cual solo se conserva la parte inferior. Al fondo se divisa el Centro de Recepción de Visitantes
Base de un tholos perteneciente a la necrópolis de Los Millares

Uno de los aspectos más característicos de la cultura de Los Millares era sin duda el tipo de cámara funeraria. La mayor parte de ellas correspondían a una construcción denominada tholos, una tumba colectiva donde se enterraban a diversas personas, hasta 100 como máximo. Éstas iban acompañadas de sus respectivos ajuares, los cuales reflejaban el status de los individuos enterrados. Así, junto a los cuerpos han aparecido armas metálicas, objetos fabricados con marfil, útiles de cobre, vasijas de cerámica con decoración simbólica, puntas de flecha o puñales de sílex.

Reconstrucción virtual de un tholos de Los Millares (Fuente de la imagen: https://es.wikipedia.org/wiki/Los_Millares)

El tholos estaba formado por una cámara central circular y un corredor de entrada compartimentado por aros perforados y orientado hacia la salida del sol. Las sepulturas se recubrían con tierra formando un pequeño túmulo rodeado por varios anillos concéntricos de piedra. De todas las presentes en el yacimiento, solo una fue reconstruida, por orden del profesor Antonio Arribas, quien durante los años 50 dirigió las excavaciones de Los Millares. Esta se encuentra, de manera excepcional, dentro del primer recinto amurallado, circunstancia que hace pensar en que presumiblemente fue levantada previa construcción de la muralla exterior. No dudéis en agacharos y acceder al interior de la tumba si queréis sentir el peso de la historia.

Tumba reconstruida
Corredor de entrada
Interior de la tumba

Las murallas

Continuando por el camino principal llegaréis a la primera línea de muralla de las cuatro que tenía el poblado. Esta muralla exterior fue construida tras una ampliación del poblado hacia el 3.000 a.C. y tenía un perímetro de unos 400 metros de longitud que consistía en un sistema de torres y bastiones flanqueados por un foso excavado en la roca. Poseía dos puertas de acceso, una de ellas monumental con una gran barbacana, cuyos vestigios son probablemente los más visibles de todo el yacimiento.

Primera línea de muralla, correspondiente al periodo de mayor expansión del poblado
Acceso monumental al poblado en la primera línea de muralla

Esta muralla muestra el sistema constructivo típico en las fortificaciones de Los Millares, con dos paramentos de mampostería que descansaban sobre una hilera de grandes losas hincadas verticalmente, rellenándose el interior con capas superpuestas de barro. El alzado de la muralla alcanzaba un mínimo de 2,50 metros y un máximo de 4,50 metros. ¡Imaginad lo imponente que debía resultar!

Primera línea de muralla
Primer tramo de muralla

Más adelante encontraréis una segunda línea de muralla, de la cual se conserva desgraciadamente muy poco. Se encontraba sobre una pendiente de mayor inclinación que la primera, de modo que fue necesario reforzarla con un gran número de estructuras adosadas y superpuestas, en su mayoría viviendas. Se cree que este tramo estuvo en uso prácticamente todo el periodo de ocupación de Los Millares.

La tercera linea de muralla cerraba el área más interna de la meseta. A diferencia del segundo tramo, estuvo en uso durante un periodo relativamente corto, siendo desmantelada y cubierta en su sector noroeste por un grupo de pequeñas viviendas. En este tercer recinto se situaban algunos de los espacios más singulares del poblado, como por ejemplo uno de planta rectangular con un horno excavado en el suelo con anillos de barro y una fosa donde aparecieron elementos de escoria de fundición y una zona enlosada con gotas de mineral de cobre. Por todo ello se interpretó como un taller metalúrgico, uno de los más antiguos de todo Occidente. Sobre la zona más elevada aparecieron, además, los vestigios de un edificio cuya planta rectangular podría hacer pensar en un palacio o un templo.

Posible taller metalúrgico adosado a la tercera línea de muralla

La cuarta y última muralla cerraba perimetralmente a la denominada ciudadela, cuya ubicación en la parte más interna del espolón se encontraba separada del resto del conjunto. A pesar de ser un área poco investigada todavía, los datos aparecidos durante las excavaciones sugieren al menos nueve fases de viviendas superpuestas, lo que supondría un amplísimo periodo de ocupación, así como la presencia de una gran cisterna excavada en el subsuelo.

Área de la ciudadela, con restos de una cuarta línea de muralla

El poblado y los fortines

El poblado de Los Millares se construyó dentro del recinto amurallado, intercalándose los edificios entre las cuatro líneas de muralla. Las excavaciones han demostrado que el interior del asentamiento ofrecía un urbanismo organizado en el que las viviendas de planta circular alcanzaban distintas dimensiones en cada área del poblado, variando entre los 2,50 metros y los 6,50 metros de diámetro. Éstas estaban construidas a partir de una ligera cimentación con zócalos de mampostería sobre los que se alzaban paredes de barro y cañizo. Las cubiertas, posiblemente cónicas, eran de ramaje revestido con barro y se apoyaban en pequeños postes de madera, ubicados en el interior de las cabañas.

Recreación del interior de una vivienda del poblado, en la Zona de Interpretación del yacimiento

Los hallazgos testimonian la presencia de diversas estructuras de uso comunal, como el edificio de planta cuadrangular y el taller metalúrgico del tercer recinto o la cisterna del cuarto, citados anteriormente, a los que debemos sumar una acequia por la que circulaba el agua desde la ciudadela hasta la muralla exterior, abasteciendo de agua a todo el poblado.

Una línea de 13 fortines defensivos situados en las montañas cercanas velaban por la seguridad del poblado, aunque solo 6 de ellos han sido parcialmente excavados. De todos ellos, el conocido como Fortín 1 posee la estructura más compleja, con una doble línea de murallas circulares con torres y bastiones, así como una doble línea concéntrica de fosos. Además de su función militar, estos fortines solían cumplir un importante papel agrícola, desarrollándose en su interior actividades de molienda y de almacenaje de cereal. Y no solo eso, pues la presencia de un taller de talla de puntas de flecha y numerosos ídolos antropomorfos de piedra y hueso plantean la hipótesis de que se trataran, además, de lugares relacionados con actividades de aprendizaje, simbólicas y rituales por parte de algunos miembros del poblado.

Zona de Interpretación

A pesar de encontrarse en una zona alejada del yacimiento, no dudéis en acercaros a la Zona de Interpretación, ya sea antes de la visita al yacimiento o después. Allí os podréis hacer una imagen nítida de lo que significaba vivir en Los Millares, pues se ha recreado a escala real un pequeño fragmento del poblado, con un tramo de muralla, varias viviendas, dos cámaras funerarias (una de las cuales se puede visitar por dentro) y un taller metalúrgico.

Reconstrucción de viviendas de Los Millares en la Zona Interpretativa

En la construcción de las diferentes estructuras se tuvieron en cuenta los materiales empleados en el propio yacimiento. Además, la totalidad de las réplicas que ambientan los diferentes espacios fueron realizadas de forma manual, siguiendo la tecnología de la época, empleando herramientas primitivas y productos naturales.

Reconstrucción de la muralla de Los Millares en la Zona Interpretativa
Reconstrucción del interior de una cámara funeraria de Los Millares en la Zona Interpretativa

Informaciones prácticas

Finalizamos nuestro post sobre Los Millares con algunos datos prácticos:

  • El horario de apertura del enclave arqueológico es de miércoles a domingo, de 10’00h a 14’00h. Cerrado los lunes y martes.
  • El acceso es gratuito y libre. Se necesitan aproximadamente unas dos horas y media para visitar todos los espacios (Centro de Recepción de Visitantes, yacimiento y Zona Interpretativa).
  • Se realizan visitas guiadas el último domingo de cada mes a las 11h, con una duración de 2 horas y media aproximadamente. Es necesario reservar previamente al correo electrónico millares.aaiicc@juntadeandalucia.es.
  • Las piezas más destacadas que fueron recuperadas en el yacimiento de Los Millares pueden ser admiradas en el Museo Arqueológico de Almería, donde se encuentran además los hallazgos más importantes de la cultura de El Argar.
  • Para lograr una experiencia mucho más realista sobre el propio terreno, el visitante puede valerse de la realidad aumentada gracias a la aplicación para móviles Millares Virtual.

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¡Hasta la próxima!

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