Fantástica Skye

La jornada de hoy la vamos a dedicar enteramente a descubrir Skye. ¡Y menudo día ha amanecido hoy! Un sol espectacular, menuda suerte poder disfrutar de la isla con este tiempo, ¡allá vamos!
Nuestra primera idea es ir a visitar Neist Point, el punto más occidental de la isla, para regresar luego hasta Dunvegan Castle. Y así lo hicimos. Al caer la tarde y como seguía haciendo un día espectacular, nos dieron ganas de revisitar The Old Man of Storr y Kilt Rock, para contemplarlos con otra luz y sin niebla. Así quedó, pues, nuestra ruta.

Itinerario

Bajamos a desayunar y Craig y su mujer Kasia nos preparan el desayuno. Nos sentamos a la mesa junto a otros huéspedes y tras una animada conversación ponemos rumbo a Neist Point, una de las joyas naturales de Skye. El camino ya prometía. De Portree hasta Dunvengan hay unos 40 minutos en coche en una carretera de muy buen estado. Desde Dunvengan hasta Neist Point hay una carretera bastante diferente, quizás lejos de ser cómoda, pero sin duda enormemente atractiva para los sentidos. Se trata de una carretera de un solo carril, plagada de Passing Places y con determinados tramos realmente difíciles y carentes de toda visibilidad. Eso sí, uno disfruta en cada rincón, tanto como copiloto como conductor, y de vez en cuando te encuentras con estas amiguitas:

Camino de Neist Point

Curvas y más curvas, unos 40 minutos más hasta nuestro destino. Neist Point es una maravilla de la naturaleza, un enorme peñón flanqueado por espectaculares acantilados. Poco más hay que añadir. Solo que al contemplarlo, nos pareció que aquel debía ser el fin del mundo.

Neist Point

En el punto más occidental del peñón, se levanta incólume un faro que parece no ser consciente de su privilegiada posición. Para llegar al faro, no visible desde la carretera, uno ha de bordear el peñón siguiendo un caminito que, la verdad, no parece tan largo desde arriba pero que sin duda merece mucho la pena seguir.

Camino al faro de Neist Point
El faro de Neist Point

Una vez más, aletargados por tanta belleza, nos resulta complicado despedirnos de aquel paisaje. Deshacemos el mismo camino que nos había llevado hasta allí. Encendemos la radio del coche y sintonizamos la BBC Gaelic, con música tradicional en gaélico, mientras recorremos aquellos paisajes de ensueño.
“¡Cómo vamos a echar de menos estos momentos!”, nos decimos. Suspiramos y seguimos adelante, hasta llegar de nuevo al pueblo de Dunvegan. Una vez allí nos disponemos a visitar quizás el castillo más bello de Skye, Dunvegan Castle. Hogar del clan McLeod, es el castillo de Gran Bretaña ocupado durante más tiempo, pues ha tenido residentes desde el s. XIII. Sus hermosísimos jardines nos dan la bienvenida y nos invitan a ser explorados. Un poco más tarde lo haremos, justo después de contemplar sus interiores.

Entrada de Dunvegan Castle

Sin duda los jardines hacen gala merecida de su fama y aunque desgraciadamente muchos de ellos se encuentran cerrados por restauración, nos encanta pasear y detenernos en algún momento para reflexionar y ser conscientes de dónde estamos.

Disfrutando de los jardines de Dunvegan Castle

Seguimos una indicación. “Crucero de focas”. No lo teníamos previsto pero decidimos ir a echar un vistazo y preguntar en una pequeña oficina en qué consisten esos pequeños cruceros en barca que te llevan a ver las focas que parecen descansar eternamente en las pequeñas islas en las inmediaciones del castillo. Nos parece algo fascinante y decidimos pagar el ticket para subirnos a la próxima barca, no sin antes respirar aire puro en un marco incomparable.

Dunvegan Castle

Seguidamente un par de fotos de nuestra pequeña aventura admirando a esas criaturitas que, encontrándose descansando encima de las rocas, se desperezaban al advertir la presencia de nuestra barca:

Crucero para avistar focas

Maravillosa experiencia, ¿no creéis? No dudéis en hacerlo si el tiempo acompaña, ¡no lo lamentaréis!
Tocaba ir pensando en comer y justo en el restaurante que se encuentra en Dunvegan Castle pudimos reponer fuerzas antes de volver a Portree, la ciudad más “grande” y alegre de Skye. Esta vez tocaba hacer una parada para pasear por el pueblo, bastante mono, y hacer un poco de shopping.

Portree: su nombre en gaélico significa “puerto del rey”.

Como de costumbre durante todo el viaje, nos pareció que íbamos muy bien de tiempo y como no todos los días tiene uno la suerte de encontrar tan buen tiempo en Skye, decidimos volver a hacer la misma ruta que hicimos ayer, revisitando The Old Man of Storr y Kilt Rock. Aquí tenéis algunas fotos donde se pueden apreciar con otra luz distinta. En la primera de ella podéis ver el camino serpenteante que conduce hasta The Old Man of Storr, que aparece al fondo.

Carretera en Skye
Naturaleza en estado puro
Kilt Rock, una vez más

Volvemos pronto al hotel para descansar ya que mañana toca madrugar para… ¡coger un ferry! Cenita íntima de los recién casados en la habitación del hotel y pronto a la cama. ¡Buenas noches!

SIGUIENTE ETAPA DÍA 8