¿Por qué Provenza y Costa Azul?

Todo el mundo tiene un destino pendiente. El de Rafa era este, porque como gran amante del arte que es, no quería dejar pasar la oportunidad de visitar este enclave geográfico en el que convergen una gran cantidad de acontecimientos artísticos. En el territorio de la Provenza y la Costa y Azul se dio la coincidencia de que los más grandes artistas de finales del siglo XIX y de principios del XX tuvieron allí su residencia o bien pasaron una larga y fructífera estancia. Fue el caso de Van Gogh en Arles, de Cézanne en Aix-en-Provence, de Renoir en Cagnes sur Mer, de Chagall en Saint Paul de Vence, de Matisse en Niza o de Picasso en Antibes, Vallauris y Mougins. Buscando en internet aparecen bastantes referencias sobre estos artistas y pueblos, pero lo cierto es que no encontramos ninguna “ruta de los pintores” definitiva por lo que decidimos crearla nosotros.

Con semejante propósito establecimos el itinerario y aprovechamos al mismo tiempo para incluir otros puntos cercanos de interés, como por ejemplo los pueblos de Les Baux, Gordes o Roussillon, calificados entre los pueblos mas bonitos de Francia.

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Abadía de Sénanque

Organización de nuestro viaje

Hoteles

Recomendamos fervientemente elegir alguna chambre d’hôtes en medio de algún paraje o parque natural provenzal, son sitios muy bonitos y además te tratan como en casa. En este viaje hemos disfrutado al máximo de nuestros alojamientos, establecimientos de una gran calidad y servicio. No tendréis ningún problema en encontrar la opción perfecta.

Comidas

En esta región se come francamente bien, si bien es cierto que en general los precios son bastante elevados. La comida tiene un marcado carácter mediterráneo, destacan la bouillabaisse o la carne de toro. Eso sí, no olvidéis que los franceses, al igual que en casi el resto de Europa, comen y cenan pronto, como una hora y media antes que nosotros.

Parkings

En Francia tienen muy bien organizado el tema de los aparcamientos. En las ciudades grandes existen numerosos parkings y en los pueblos pequeños nunca faltarán aparcamientos de pago, donde uno mismo tiene que introducir el dinero en una máquina en función el tiempo que desee estar.

Coche y conducción

Conducir por Francia es bastante parecido a hacerlo en España. Las carreteras y autopistas (éstas con limitación a 130 km/h) se encuentran en prefecto estado y cada poco tiempo encuentras un área de servicio. Eso sí, el tema de los peajes es un autentico incordio ya que te encuentras uno cada poco tiempo, por esa misma razón nosotros estudiamos con antelación la posibilidad de circular por carreteras secundarias cada vez que podíamos. Por otro lado debemos decir que no tuvimos ningún problema al volante, los franceses son bastante cívicos en las carreteras, a excepción de la zona de la Costa Azul, donde al aparecer están acostumbrados a conducir de manera temeraria, sobre todo las motos, que se cruzan constantemente y sin que uno se dé cuenta.

Idioma

Lógicamente en esta zona se habla el francés, y la mayoría habla inglés al tratarse de un sitio turístico, aunque considerando la cercanía con respecto a España es una pena que nadie hable español, sobretodo en los museos y monumentos (no encontraréis casi ningún folleto en nuestro idioma).

 

¡COMENZAMOS LA AVENTURA! DÍA 1