Asturias,  LUGARES CON HISTORIA

El Prerrománico Asturiano

Una guía de los monumentos de la Monarquía Asturiana

Os voy a ser sincero. Mi principal motivo para visitar Asturias no era la fabada, ni la sidra, ni siquiera los sabrosos y contundentes cachopos, era el Arte Prerrománico Asturiano, por cuya excepcionalidad histórica y artística fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Visitar esos monumentos  que tantísimas veces había estudiado en el bachillerato y también durante la carrera era una de esas asignaturas pendientes que debía remediar indefectiblemente en algún momento u otro, así que aproveché nuestro viaje por Asturias para ir a conocer esos testigos mudos de una época dorada que se han convertido en auténticos símbolos de nuestra cultura.

San Pedro de Nora

Los monumentos prerrománicos asturianos son importantes en cuanto que ocupan un lugar clave en el discurso narrativo que se ha escrito sobre nuestra nación. En este sentido, su historia se encuentra íntimamente ligada al mito fundacional de nuestro país.

En este artículo me propongo nombrar los monumentos prerrománicos más trascendentes a nivel histórico y también aquellos más hermosos desde el punto de vista estético para vuestra futura visita por tierras asturianas. Pero para comprender el porqué de su excepcionalidad, primero debemos comprender el contexto del reino astur nacido en el siglo VIII durante la invasión musulmana de la Península Ibérica.

Contexto histórico

Inicios del siglo VIII. Tras un avance fulgurante conquistando las principales ciudades y territorios de la Hispania visigoda casi sin despeinarse, las tropas del Emirato de Córdoba encontraron una fuerte oposición y un obstáculo imposible de salvar en el norte.

Tras la victoria de Don Pelayo, considerado primer monarca de los astures, en la batalla de Covadonga (722), las comunidades que formaban el núcleo de resistencia astur establecieron una pequeña entidad territorial en las montañas asturianas que devendrá el germen de un futuro reino cuya principal finalidad era la de recuperar la desaparecida monarquía hispano-visigoda de Toledo, de la que se consideraban herederos directos.

La historiografía tradicional siempre ha concedido una gran importancia simbólica a esta batalla, hasta el punto de considerarla el primer capítulo de la llamada Reconquista de los territorios cristianos que culminaría con la victoria frente al reino nazarí de Granada en 1492 por parte de los Reyes Católicos.

Basílica de Covadonga

Sea como fuese, aquel primer reducto astur se convertiría en el Reino de Asturias con una primera capital en Cangas de Onís. La monarquía fue fortaleciéndose poco a poco con el paso del tiempo, expandiendo sus dominios por la Cordillera Cantábrica y anexionando regiones de la actual Galicia, territorios vascos y algunas zonas de la futura Castilla.

Los primeros monarcas, a través de alianzas matrimoniales, entendieron que era necesaria una unión, no sólo política, sino también cultural y social con los demás pueblos anexionados, en la que se recogiesen, si utilizamos un término actual, las diferentes sensibilidades existentes.

Cangas de Onís, primera capital del reino

La capitalidad del reino fue cambiando de lugar con el paso del tiempo dependiendo de las nuevas necesidades estratégicas. Tras establecerse durante unos pocos años en Pravia, el rey Alfonso II (791-842) decidió fijar la capital definitivamente en Oviedo, que en adelante se convertiría en una ciudad regia emulando la Toledo visigoda.

La Monarquía Asturiana vivirá su época de mayor esplendor con Ramiro I (842-850), Orduño I (850-866) y Alfonso III (866-910), quienes, además de afianzar el poder político, impulsaron el desarrollo del denominado Arte Prerrománico Asturiano.

La muerte de Alfonso III en el 910 marcó el fin del Reino de Asturias, ya que a partir de ese momento la capital se trasladaría a León. Así fue como nació otro reino, el Reino de León, y eso ya es otra historia.

Características generales del Arte Asturiano

Para situarnos cronológicamente os diré que el Arte Prerrománico Asturiano es una de las distintas manifestaciones artísticas que surgieron en el Viejo Continente antes de la eclosión del Arte Románico alrededor del año 1000, el primer estilo que podríamos considerar «global» de la Edad Media pues posee una serie de características más o menos homogéneas que podemos encontrar en todos los territorios de la Europa medieval.

Dentro del contexto hispano, el Arte Asturiano sucedió al arte visigodo y antecedió al arte mozárabe.

San Salvador de Valdediós

Cuando hablamos de Arte Prerrománico Asturiano hablamos de un claro predominio de la arquitectura por encima de las demás artes (a pesar de que la orfebrería también alcanzó un nivel de excelencia considerable) y de unos edificios íntimamente ligados al poder regio, de ahí que sea conocido también como Arte de la Monarquía Asturiana.

Si bien es cierto que una de las principales motivaciones de esta arquitectura es la recuperación de las formas y técnicas del arte visigodo (por aquello de sentirse herederos de la monarquía hispano-visigoda), en las construcciones asturianas también vamos a encontrar elementos típicos del arte carolingio y algunos componentes autóctonos.

En este sentido, se evidencia el uso del arco de medio punto y de la planta basilical en lugar del arco de herradura y la planta cruciforme, ambas características propias de la arquitectura visigoda.

Santa Cristina de Lena

En esta época, por otro lado, se abandona el uso del sillar bien cuadrado, tan representativo del arte visigodo, para elegir el sillarejo (más pequeño y con una labra más tosca), que iba enlucido y pintado. El abovedamiento total de espacios, con la solución de arcos fajones correspondiendo a estribos exteriores, también va a ser una novedad importante.

Finalmente, en el interior de estos edificios también vamos a encontrar una gran profusión de relieves y pinturas murales, así como fantasiosas celosías para cerrar las ventanas.

Pinturas murales en San Julián de los Prados

Monumentos prerrománicos

Vamos a distinguir tres etapas estilísticas dentro del Arte Asturiano coincidiendo con diversos reinados de monarcas asturianos. La primera corresponde al reinado de Alfonso II (791-842), la segunda a los reinados de Ramiro I (842-850) y su hijo Orduño I (850-866), y la última, al reinado de Alfonso III (866-910).

No obstante, existe también una fase previa al año 791 cuyas construcciones, encargadas por los primeros monarcas de la dinastía, todavía no presentaban un estilo consolidado.

Para su explicación voy a elegir un criterio cronológico, no geográfico. Me centraré en aquellos elementos más peculiares de cada edificio y aportaré datos prácticos relevantes para vuestra visita.

Primeros edificios

Muy pocos templos anteriores al año 791, año en que comienza el reinado de Alfonso II, han llegado hasta nosotros, y éstos se encuentran muy reformados, no tienen nada que ver con los edificios originales. Aunque estilísticamente hablando las iglesias que mandan construir los primeros monarcas asturianos poco tienen que ver con aquellas tan características del Prerrománico Asturiano pleno, su importancia histórica resulta incalculable.

Santa Cruz (Cangas de Onís)

Ubicada en el casco urbano de Cangas de Onís, la Iglesia de Santa Cruz está considerada la primera edificación de la Monarquía Asturiana de la que hay noticia a pesar de que lo que podemos ver actualmente es fruto de una reconstrucción de 1950, tras quedar prácticamente destruida durante la Guerra Civil. Como veremos, dicha circunstancia, lamentablemente, resultó ser demasiado frecuente.

Iglesia de Santa Cruz de Cangas de Onís

Se sabe de la existencia de una lápida fundacional, desgraciadamente perdida, cuyo texto indicaba explícitamente que las obras realizadas en este templo en el siglo VIII por el monarca Favila, hijo de Pelayo, se acometieron sobre una edificación anterior.

De la primitiva iglesia erigida en el 737 solo nos queda el emplazamiento original, el cual por otro lado resulta relevante. Resulta que se eligió levantar precisamente aquí con el fin de albergar un dolmen neolítico que todavía hoy en día podemos contemplar en el subsuelo, desde una apertura en el suelo del piso superior.

Esto, que podría resultarnos algo extraño, era una práctica más que habitual en aquella época, la reutilización de lugares de culto como manera de reconducir hacia nuevas creencias un fervor ancestral que se asentaba en una zona con elementos paganos.

La leyenda asegura que en el interior de la Iglesia de Santa Cruz se depositó la cruz de madera que Don Pelayo llevó en Covadonga y que Alfonso III mandó recubrir de oro para convertirse en la famosa Cruz de la Victoria, el gran emblema identitario del Principado de Asturias, y que ahora podemos contemplar en la Cámara Santa de la Catedral de Oviedo.

Dolmen neolítico en el subsuelo del templo

El templo tiene sus horarios de apertura y es de pago. Toda la información en www.turismocangasdeonis.com.

San Juan Apostol y Evangelista (Santianes de Pravia)

El monarca Silo mandó erigir este templo alrededor del año 780, después de trasladar la capital del reino a Pravia, emplazamiento estratégico y antiguo cruce de calzadas romanas.

A pesar de que el actual aspecto del edificio es el resultado de diversas intervenciones que a lo largo de la historia han ido ocultando su primitiva factura, todavía se pueden apreciar algunos de sus elementos originales que van a anticipar la plenitud del Arte Asturiano que todos conocemos, como por ejemplo la planta basilical o el uso del sillarejo.

Iglesia de Santianes de Pravia

Se sabe que el edificio formó parte de un conjunto palatino del que se desconoce su ubicación exacta. También cumplió funciones de panteón real, pues se conserva la tumba en la que se supone que yacen los restos del rey Silo y los de su esposa, la reina Adosinda. En su interior se conserva un baptisterio de tradición paleocristiana, con desagüe central, por lo visto el único que se conoce en Asturias.

Santianes de Pravia

Este templo se encuentra habitualmente cerrado. Recomiendo contactar previamente con la persona responsable de la Oficina de Turismo en www.praviaturismo.es.

Época de Alfonso II (791-842)

Con la llegada del rey Alfonso II la corte se trasladó a una nueva ubicación: Oviedo. Durante su largo reinado se estableció una organización político-administrativa mucho más fuerte y se dio un gran impulso al arte. En este periodo vamos a encontrar una marcada horizontalidad en los edificios y la tendencia de usar elementos reaprovechados de edificios más antiguos. Son templos de planta basilical, de tres naves separadas por arcos de medio punto y cabecera tripartita.

San Julián de los Prados (Oviedo)

San Julián de los Prados se ubica al norte de Oviedo, por aquel entonces extramuros de la ciudad. Al parecer, formaba parte de un conjunto integrado por diversas dependencias palaciegas.

Debemos destacar dos elementos que no vamos a encontrar demasiadas veces en el Arte Asturiano: por un lado, la existencia de un transepto, y por otro, la presencia de una tribuna regia confeccionada en madera (hoy desaparecida) en el muro del transepto norte, cuando lo habitual era encontrarla a los pies del templo. Desde allí el rey seguiría el oficio divino.

San Julián de los Prados

Pero sin lugar a dudas, si hay algo que destaca poderosamente en el interior de Santullano, como también se le conoce, es el excelente grado de conservación de sus maravillosas pinturas murales, descubiertas en 1913, unos frescos que representan diversos motivos ornamentales de clara inspiración romana y bizantina. Este ingrediente hace de San Julián de los Prados uno de los templos imprescindibles durante vuestra ruta del Prerrománico Asturiano.

Interior de Santullano, con su decoración pictórica mural

El templo tiene sus horarios de apertura y es de pago. Una amable mujer mayor nos hizo una estupenda visita guiada en el interior. Toda la información en www.sanjuliandelosprados.com.

Cámara Santa (Oviedo)

Cuando hablamos de la Cámara Santa, en realidad hablamos de la capilla del palacio que Alfonso II se hizo edificar en la nueva capital del reino, hipotéticamente con el fin de custodiar reliquias, una práctica habitual en la Alta Edad Media.

Actualmente dicho palacio ya no existe y la Cámara Santa es una construcción anexa a la Catedral de Oviedo, constituyendo el espacio más antiguo de ésta. Se ubica concretamente en la esquina suroriental del brazo meridional del transepto de la catedral.

Este pequeño espacio está dividido en dos alturas de dos naves superpuestas, un gran reto estructural para su época. En el piso inferior se encuentra una cripta abovedada que alberga los sepulcros de los mártires cordobeses Eulogio y Leocricia, y de la mártir toledana Santa Leocadia.

La cripta de Santa Leocadia

En el superior, la capilla de San Miguel, cuyo aspecto corresponde a la reforma sufrida en época románica y donde se conserva el tesoro, integrado por diversas reliquias. De todas ellas, destacan especialmente la Cruz de los Ángeles, la Caja de las Ágatas y, sobre todo, la importantísima Cruz de la Victoria.

Según la leyenda, la cruz de madera que llevaba Don Pelayo había cohesionado a los astures en su lucha contra los musulmanes y había pasado de rey a rey de Asturias como símbolo de unión del reino y legitimación de sus monarcas, hasta que Alfonso III encargó que fuese recubierta de oro para evitar su deterioro y que se custodiase en la catedral.

La Cámara Santa es visitable con la entrada a la Catedral de Oviedo, de la cual forma parte. Toda la información en www.catedraldeoviedo.com.

San Tirso (Oviedo)

Dentro del casco histórico de Oviedo, junto a la Catedral, se alza la Iglesia de San Tirso, mandada edificar en sus orígenes por Alfonso II. Sin embargo, del templo primitivo prerrománico solo queda el testero del ábside principal con su icónica ventana trífora, ya que el resto corresponde a etapas constructivas posteriores.

Nada sabemos acerca de cómo pudo ser el aspecto original del edificio, no obstante, todo apunta al esquema característico del Arte Asturiano, con tres naves rematando en triple cabecera.

Testero de San Tirso.

El ábside de San Tirso se puede visitar libremente, ya que da a la calle Santa Ana, junto a la Catedral de Oviedo.

Santa María de Bendones

A tan solo 5 kilómetros de Oviedo, en la pequeña aldea de Bendones encontramos otro templo prerrománico de gran valor, Santa María de Bendones. Lo que vemos en la actualidad es el resultado de una reconstrucción llevada a cabo en la segunda mitad del siglo XX, ya que el templo fue tristemente incendiado y derruido en su mayor parte durante la Guerra Civil, a pesar de lo cual todavía podemos adivinar su configuración arquitectónica.

Santa María de Bendones

El edificio resulta excepcional en el conjunto de todo el Prerrománico Asturiano, donde lo habitual es la planta basilical. Aquí, sin embargo, se eligió una nave transversal diáfana como única zona destinada a los fieles. A pesar de que encontraréis su interior muy reformado, debéis tener en cuenta que el altar de la capilla sur es el original, la segunda ara prerrománica más antigua tras la de Santianes de Pravia.

Interior de Santa María de Bendones

Este templo se encuentra habitualmente cerrado. Pudimos acceder a su interior gracias a que el anfitrión de nuestro hotel, El Mirador de Bendones (situado justo enfrente), tenía la llave. Si estáis interesados, poneos en contacto con él previamente y os la enseñará amablemente.

San Pedro de Nora

Ubicada en el concejo de Las Regueras, a 12 kilómetros de Oviedo, en la ribera del río Nora, por donde discurría la calzada romana de Astúrica (Astorga) a Lucus Asturum (Lugo de Llanera), San Pedro de Nora también sufrió los estragos de la barbarie de la Guerra Civil, por lo que nuevamente nos encontramos frente a un templo reconstruido en su mayor parte.

Si bien no existen fuentes escritas que lo corroboren, sus similitudes estilísticas con San Julián de los Prados o Santa María de Bendones permiten datar el edificio en tiempos de Alfonso II.

Interior de San Pedro de Nora

Cuidado porque la torre exenta que se encuentra junto al edificio la levantó el arquitecto Luís Menéndez Pidal en los años 60 del siglo XX. Según los estudiosos su creación no corresponde a la realidad original ni en estructura ni en emplazamiento, al no haberse encontrado ningún resto arqueológico. Vamos, que se la sacó de la chistera uno de los máximos exponentes de las polémicas «restauraciones» que se llevaron a cabo por todo el territorio asturiano.

LAS POLÉMICAS «RESTAURACIONES» DEL ARTE ASTURIANO

Por mucho que nos cueste asimilarlo, hay que saber que casi todos los monumentos prerrománicos asturianos que podemos visitar en la actualidad son el resultado de dudosas «restauraciones» llevadas a cabo durante el siglo XX. Una realidad que se dio también en otras partes de España y de Europa.

Lo cierto es que, por muy monstruoso e irrespetuoso que nos parezca hoy en día bajo nuestra perspectiva contemporánea, no hace tanto tiempo se creía que frente a un edificio en ruinas, lo más coherente era reconstruirlo para devolverle su antiguo esplendor.

Lo más inquietante es que la mayoría de esas veces dichas restauraciones se producían sin conocimiento de causa y resultaban poco menos que arbitrarias, siguiendo únicamente el criterio estilístico del propio arquitecto. Recordadlo cuando estéis delante de estas construcciones.

San Pedro de Nora, con su moderna torre exenta al fondo a la derecha

En el interior se evidencia que la planta, como es habitual en las iglesias asturianas, es de tipo basilical. La nave central se separa de las laterales mediante arcos de medio punto peraltados. La cabecera repite el ya conocido esquema tripartito con cubiertas abovedadas.

Este templo se encuentra habitualmente cerrado. Pudimos acceder a su interior gracias a la amabilidad de una vecina de una casa cercana, ella nos abrió la puerta. Los teléfonos de contacto que aparecen en Internet son el 985 784 256 (Parroquia) y el 985 799 045 (Ayuntamiento).

Época de Ramiro I (842-850) y Orduño I (850-866)

Las manifestaciones artísticas que se desarrollaron durante el reinado de Ramiro I y, por extensión, el de su hijo Orduño I, supondrán la cumbre del Prerrománico Asturiano, produciéndose una importante renovación de los planteamientos de la etapa anterior. Surgen nuevas soluciones constructivas y originales recursos formales.

Santa María del Naranco (Oviedo)

Por la armonía y la elegancia de sus proporciones, la obra maestra absoluta del Prerrománica Asturiano es sin lugar a dudas el conjunto que forman Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, que se alzan orgullosos en la ladera sur del monte Naranco que protege la ciudad de Oviedo.

Santa María del Naranco

Durante décadas se había pensado que Santa María del Naranco se había construido como edificio civil, concretamente como aula regia o sala de audiencias, formando parte de un conjunto suburbano de construcciones palaciegas. Sin embargo, el reciente descubrimiento de la supuesta base del sarcófago del rey Ramiro I refuerza la tesis de que pudiera ser concebido, además, como mausoleo real.

En cualquier caso, fue en el siglo XII cuando se consagró como templo bajo la advocación de Santa María debido a la ruina sufrida por la Iglesia de San Miguel de Lillo en el siglo anterior, ubicada a muy pocos metros.

En cuanto al aspecto constructivo lo más relevante del edificio es su total abovedamiento. Aquí, al igual que vimos en la Cámara Santa, también se superponen dos plantas, pero ambas presentan cubierta con bóveda de cañón. Va a suponer, de hecho, el inicio de esta práctica y la desaparición de las tan características cubiertas de madera de la etapa anterior.

El piso inferior, cuya función resulta aún hoy objeto de investigación por parte de los expertos, presenta dos cámaras anexas, una de las cuales ha recibido el nombre de «baño real» por la presencia de desagües, si bien parece poco probable que así fuese. El piso superior o sala noble, a la que se accede por una escalera doble, también se divide en tres espacios gracias a la apertura de dos bellos miradores.

Durante vuestra visita al monumento también podréis disfrutar del extenso y fino programa iconográfico escultórico presente en columnas, capiteles y medallones, de clara inspiración bizantina.

Interior de Santa María del Naranco

Desde el aparcamiento del Centro de Interpretación del Prerrománico se tardan unos 10 minutos en llegar a Santa María del Naranco. El templo tiene sus horarios de apertura y es de pago. La visita es conjunta con San Miguel de Lillo y siempre es acompañada por un guía. Toda la información en www.santamariadelnaranco.es.

San Miguel de Lillo (Oviedo)

A escasos 200 metros de Santa María del Naranco se alza San Miguel de Lillo, considerado el templo del conjunto palaciego que Ramiro I mandó erigir en el monte Naranco. Lo que vemos hoy es tan solo una pequeña parte del edificio original, ya que gran parte de éste se derrumbó en el siglo XI (la cabecera actual no corresponde a la original).

No obstante, conocemos perfectamente su planta primigenia, ocupó el perímetro que actualmente aparece marcado en el suelo alrededor del edificio. Sabemos que fue un edificio mucho más alargado, completamente abovedado con tres naves de cuatro tramos finalizado en triple ábside.

Parte posterior de San Miguel de Lillo

En su interior destaca la utilización de columnas como apoyo de los arcos, una solución singular ya que no aparece en ningún otro edificio del Arte Asturiano, donde lo habitual era recurrir a los pilares.

De gran interés artístico son las jambas situadas a ambos lados de la entrada al templo, constituyendo una de las escasas muestras europeas de una escena no religiosa en el acceso a un templo palatino altomedieval. En la parte intermedia se representa una escena festiva (un acróbata saltando sobre un león y una bailarina) como parte de las celebraciones de los nombramientos oficiales de los cónsules representados en la parte superior e inferior.

Aunque muy deterioradas, también se conservan pinturas murales en San Miguel de Lillo, donde por primera vez en el Arte Asturiano aparece la figura humana en un freso.

San Miguel de Lillo

Se encuentra a unos 200 metros de Santa María del Naranco, a unos 3 minutos caminando. El templo tiene sus horarios de apertura y es de pago. Toda la información, en www.santamariadelnaranco.es.

Santa Cristina de Lena

Lo primero que sorprende de Santa Cristina de Lena, mi monumento prerrománico asturiano preferido, es su ubicación. Situada en el municipio de Lena, la iglesia se alza en lo alto de una colina dominando un marco de notable belleza paisajística.

Su planta no es la habitual de basílica con tres naves. Aquí solo hay una nave abovedada a la que se adosaron cuatro recintos cuadrangulares, uno en cada fachada. Sobre la principal se alza la tribuna por las que el monarca ascendía mediante dos escaleras laterales, de las que únicamente se ha conservado una.

Otro de estos recintos anexos sirve de ábside único, lo que también resulta raro en el Arte Asturiano.

Santa Cristina de Lena

La característica más excepcional de este templo es, sin lugar a dudas, la presencia del impresionante iconostasio que a modo de barrera litúrgica separa la zona sacra, donde se ubica el altar, de la nave destinada a los fieles. Se trata de una triple arquería que soporta otra y que muestra entre ambas un conjunto de celosías de variado diseño.

En definitiva, un elemento único que no aparece en ningún otro edificio del Prerrománico Asturiano, ni tampoco en el visigodo.

Se requiere aparcar el coche en el aparcamiento habilitado, que se encuentra en la carretera LN-4. Desde allí hay que caminar unos 5 minutos hasta el templo. El templo tiene sus horarios de apertura y es de pago. Toda la información, en www.turismoasturias.es/descubre/cultura/prerromanico/santa-cristina-de-lena.

Época de Alfonso III

El reinado de Alfonso III introdujo una destacada renovación arquitectónica cuya principal aportación fue la influencia mozárabe, fruto de las repoblaciones que en ese momento tuvieron lugar al norte del Duero con comunidades procedentes del sur de la Península, que trajeron a zona cristiana modelos vinculados al mundo islámico. Así, aparecen elementos como el alfiz para enmarcar vanos o el arco de herradura.

San Salvador de Valdediós

A pocos kilómetros de la ciudad de Villaviciosa, junto a la Iglesia cisterciense de Santa María de Valdediós (siglo XIII), se levanta este templo conocido como «el Coventín» para distinguirlo precisamente de aquella. Este lugar tiene una importancia histórica notable debido a que formaba parte de un conjunto palaciego al que se retiró Alfonso III tras ser desposeído del trono por sus hijos.

San Salvador de Valdediós

¿SABÍAS QUE…?

Sobre la puerta adintelada del vestíbulo del edificio, una inquietante inscripción reza: «Todo aquel que intentare temerariamente quebrantar mis ofrendas desaparezca por completo; sea privado, oh Cristo, de tu luz y tráguele vivo la tierra; la mendicidad y la lepra caigan sobre su descendencia».

Y no es ésta la única maldición que podemos encontrar, pues sobre el dintel de sus dos sacristías laterales hay grabadas sendas inscripciones:

«Si alguno tratara de llevarse estos nuestros dones, que aquí en tu honor pusimos, que sufra una terrible muerte, entre males sin fin, que deplore en compañía de Judas»; y la otra «Si del coto pretendiera llevarse temporalmente fundos o siervos o cualquier cosa un vendedor, un ladrón o ratero, que sea quemado con todos los impíos en el infierno».

San Salvador de Valdediós

El precioso y armónico templo presenta la característica planta basilical de tres naves separadas por arquería que reposa sobre pilares de sección cuadrada. La tribuna real se emplaza sobre el vestíbulo de acceso, como suele ser habitual. Todo muy típico dentro de lo que se esperaría en el Arte Asturiano, sin embargo, la decoración escultórica, las celosías o las almenas del tejado aluden al estilo de un maestro mozárabe.

Interior del templo

El templo tiene sus horarios de apertura y es de pago. Toda la información en www.monasteriovaldedios.com.

San Adriano de Tuñón

En el municipio de Santo Adriano, junto a la Senda del Oso, no muy lejos de otro templo prerrománico (San Pedro de Nora), se emplaza sobre una antigua calzada romana uno de los monumentos menos conocidos y visitados, Santo Adriano de Tuñón. Formó parte de una abadía benedictina fundada por Alfonso III.

Tal y como podemos apreciar a primera vista en su aspecto exterior, la construcción también ha corrido la misma suerte que muchos de sus «hermanos», siendo objeto de numerosas intervenciones a lo largo del tiempo. El edificio sigue el esquema habitual de planta basilical de tres naves separadas por arquerías sobre pilares y cabecera tripartita abovedada.

San Adriano de Tuñón

Las escasas pinturas murales de Tuñón constituyen los únicos testimonios notorios de la presencia de pintores de origen mozárabe de todo el conjunto de monumentos prerrománicos asturianos. Destacan especialmente aquellas de la capilla principal con la alegoría del Sol y la Luna.

Este templo se encuentra habitualmente cerrado. Para acceder a su interior es preciso contactar con los responsables del Centro de Investigación y eco-museo La Ponte, que organizan visitas guiadas.

Fuente de Foncalada (Oviedo)

Edificada extramuros de la Corte asturiana en una zona que en la actualidad es pleno centro de la ciudad de Oviedo, la Foncalada está considerada como una de las más interesantes obras civiles altomedievales de Europa, a pesar de lo cual su ubicación al aire libre hace que se encuentre inexplicablemente a merced del inevitable deterioro provocado por las inclemencias meteorológicas.

Se trata de una construcción levantada para albergar el nacimiento de un manantial, una solución que da idea de los avanzados planteamientos urbanísticos de la época. Curiosamente, es el único ejemplo del Prerrománico Asturiano en que toda la obra está ejecutada mediante potentes sillares regulares.

Se estructura a modo de templete con cubierta con bóveda de cañón peraltada. En la fachada principal destaca la Cruz de la Victoria con el Alfa y el Omega junto a la leyenda: «Este signo protege al piadoso, este signo vence al enemigo».

La Foncalada de Oviedo

La visita de la Foncalada es de acceso libre y gratuito, ya que se encuentra al aire libre, en la Calle Foncalada, esquina con Calle Gascona.


Y hasta aquí esta breve guía de los monumentos prerrománicos que no os podéis perder en vuestra ruta por Asturias. No olvidéis que conocer estos pequeños y regios edificios significa también conocer una parte muy importante de nuestra historia.

¿Te ha gustado este artículo sobre el Arte Prerrománico Asturiano? Si es así, ¡ayúdame a compartirlo! ¡Hasta pronto!

6 comentarios

  • Alicia de Trotajoches

    Madre mía Rafa que super artículo!!! Creo que no hay ninguno tan completo como el tuyo y sobre todo escrito con tanto sentimiento.
    Me ha encantado 🙂
    Muchos abrazos
    Alicia

    • Rafael Ibáñez

      Ohh muchísimas gracias corazón! Fuiste la mejor guía para nosotros en aquel día inolvidable por las calles de Oviedo y este artículo en parte va dedicado a ti!! Un súper abrazo!

  • Maria

    Muyyyyyy bueno!! Riguroso, ameno, asequible para los que no somo expertos en arte….
    Muchas gracias por esta guia tan buena, de arte y de visita turistica.

  • JOSE MANUEL

    El mejor articulo sobre el Prerromanico Asturiano que se puede ver en la red, muchas gracias por crear un documento de viaje tan fantastico.

    • Rafael Ibáñez

      Muchísimas gracias José Manuel, no sabes la ilusión que nos hace recibir un comentario como el tuyo, un fuerte abrazo

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